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sábado, 21 de marzo de 2020

Crítica a los informes del INTA y el Ministerio de Agricultura sobre derivas de agroquímicos

Opinión de la Coordinadora Basta es Basta 

#SomosResponsables

Hoy martes 7 de abril de 2020 nuestra ronda consiste en publicar  

1) El estudio crítico sobre derivas de agrotóxicos del ingeniero Tomasoni, que integró la prueba científica que respalda nuestro amparo por la protección de escuelas rurales en Entre Ríos. 

2) Video de su presentación en la Cámara de Diputados de Entre Ríos.

Denunciamos que el INTA y el Ministerio de Agricultura promueven estudios de derivas con graves falencias científicas para avalar distancias de menos de 100 metros de resguardo ambiental con técnicas que no se corresponden con el comportamiento en el ambiente de estos agrotóxicos. 

Como agravante, estos informes pseudocientíficos son la principal prueba judicial contra las poblaciones afectadas que reclaman entre 1000 y 3000 metros de protección para la salud pública y los cursos de agua.
Sin embargo, en su último trabajo, el ingeniero químico Marcos Tomasoni demuestra que las dos principales técnicas avaladas  por el INTA y el Ministerio de Agricultura no representan el fenómeno de pulverización de plaguicidas. Dice Tomasoni "intentar demostrar que las moléculas de los agroquímicos, una vez arrojadas al ambiente se quedan “quietitas” at eternum en el suelo o el cultivo, o que solo se mueven 11 metros 
es cuanto menos, una conclusión falsa para la complejidad de posibilidades que involucran el movimiento de los agroquímicos en el ambiente luego de las aplicaciones. El movimiento de los plaguicidas en el ambiente es incontrolable". 

 

1) CRITICAS A LOS TRABAJOS DE DERIVAS DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA DE LA NACION (2012) E INTA OLIVEROS (2016)

Introducción

En el presente escrito hago una breve exposición sobre los puntos principales de mi trabajo de Derivas de Agroquímicos, como base de abordaje para lecturas críticas sobre los estudios de derivas que el Ministerio de Agricultura de Nación (MAGyP) desarrolló en el año 2012, y otro de INTA Oliveros del año 2016. Este informe surge con el ánimo de convidar estas lecturas a todos aquellos actores de causas ambientales relacionadas a contaminación con agroquímicos, que se encuentran ante estos trabajos como fundamentos principales para permitir las aplicaciones de plaguicidas en todo el territorio agrícola de nuestro país a metros de de sus hijes.
En particular, este trabajo surge como lectura de actuaciones y trabajos presentados en la causa denominada Autos: “FORO ECOLOGISTA DE PARANÁ Y OTRO C/ SUPERIOR GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS (2) S/ ACCION DE AMPARO” – Expte. Nº 9850, que busca prohibir las aplicaciones de plaguicidas en cercanías a colegios rurales de la provincia de Entre Ríos.  

Informe: Ingeniero Químico. Marcos Tomasoni


.Desde hace años, sectores sociales, abogados/as, técnicas/os, y familias en general llevan adelante acciones y demandas en los territorios y en los poderes del estado, para alejar los venenos del agronegocio de las vidas y el aire de las poblaciones. Del otro lado, una ingeniería insistente impide, desmantela debates, y argumenta con bibliografía técnica falente, para negar lo evidente. Es imposible ocultar lo extremadamente obvio: el movimiento de los plaguicidas en el ambiente es incontrolable, y a causa de esto, las pulverizaciones de millones de litros de estas sustancias está generando efectos nocivos en el ambiente de nuestro país desde hace tres décadas. Así nos encontramos con la producción o promoción de trabajos de investigación, que lejos de arrojar luz sobre el tema, confunden a quienes terminan tomando medidas legales o judiciales, las que, como consecuencia, agudizan el contacto entre poblaciones y agroquímicos. 



El Inta y el Ministerio de Agricultura sostienen que las partículas de agrotóxicos apenas se desplazan 11 metros.

Los fundamentos acerca del movimiento de los plaguicidas en el ambiente, llamado derivas, que la corporación del agronegocio presentó en esta causa, solo tienen un punto de solvencia, en términos de evidencia científico-técnica, para explicar el desplazamiento de una gota de deriva primaria. Más sabemos que esa cuota parte de deriva, en la mayoría de los casos, no representa ni el 5% del problema. Intentar demostrar que las moléculas de los agroquímicos, una vez arrojadas al ambiente se quedan inmovilizadas at eternum en el suelo o el cultivo, o que solo se desplazan 11 metros, es cuanto menos, una conclusión falsa para la complejidad de posibilidades que involucran el movimiento de los agroquímicos en el ambiente luego de las aplicaciones.
Cabe aclarar que me he encontrado con los trabajos que voy a cuestionar aquí, en varias instancias judiciales y legislativas, como fundamentos científicos para permitir las aplicaciones de agroquímicos sobre las poblaciones. El Trabajo del MAGyP1 (que lo llamo así, más fue realizado y firmado en sociedad con CASAFE2, INTA3, SENASA4, CFF5, AACREA6, AAPRESID7, CIAFA8, FADIA9, FeArCA10, FAUBA11, CPIA12, y MAGyA13) viene dando vuelta en los debates como un “mandato” del Estado, cuando solo lleva el nombre de “Pautas”. Quienes conozcan de jerarquías de normativas, sabrán que una “Pauta” promulgada por alguna cartera del Estado, apenas tiene el mismo peso que una sugerencia. Mas, es de dudar por qué este trabajo que Nación esboza con el fin de influenciar los debates sobre regulación de plaguicidas, fue realizado en connivencia con las Cámaras Empresariales de agroquímicos, las Universidades que poseen carreras del Agronegocio, la Cámara de Aeroaplicadores, y algunos Colegios de Ingenieros Agrónomos, entre otros, todos sectores beneficiados comercialmente con la venta de agroquímicos, y no con sectores que breguen por la salud de las poblaciones y el ambiente, o que representen a la ciencia en su amplitud.
El segundo documento que voy a citar, lo conocí específicamente en esta Causa14, nuevamente, como fundamento técnico de los escasos metros que puede derivar una aplicación de plaguicidas, para permitir fumigar al lado de las escuelas rurales de toda la Provincia de Entre Ríos. Este trabajo publicado en nombre de INTA Oliveros, fue realizado por profesionales de esa institución pública, más un profesional que figura como asesor privado de CASAFE, y un profesional de la Universidad Argentina de la Empresa.
Como veremos más abajo, las derivas de agroquímicos, no son solo incumbencia de la ingeniería agronómica. Tal vez, un profesional de esa rama cuanto mucho pueda comprender una parte del fenómeno de derivas, más para entenderlo en su totalidad debemos incorporar visiones de la físicoquímica, la termodinámica, la física de la atmósfera, la biología, la climatología, la ingeniería ambiental, entre otras.
Como introduje, el espíritu de este documento es el de exponer la metodología de los trabajos citados desde una perspectiva crítica, para ampliar las visiones que nuestro pueblo se merece en el abordaje de un tema que por su magnitud en el tiempo, se ha transformado en un flagelo: hablo de la producción agrícola basada en insumos químicos.
No es la intención de este documento desvalorizar a los técnicos y técnicas que participaron en estos trabajos, sino invitarles a revisar el alcance de los mismos, y que ese alcance quede bien explicitado en el cuerpo de las investigaciones, para que no sean utilizados como fundamentos técnicos de normativas y fallos judiciales, los que basados en ellos, sumen a poner en riesgo la vida de seres humanos en nuestro país, y el mundo.
1 Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Nación
2 Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes
3 Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
4 Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
5 Comisión Federal Fitosanitaria
6 Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola
7 Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa
8 Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos
9 Federación Argentina de Ingeniería Agronómica
10 Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas
11 Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires
12 Consejo Profesional de Ingenieros Agrónomos
13 Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la pcia de Córdoba

14 Autos: “FORO ECOLOGISTA DE PARANÁ Y OTRO C/ SUPERIOR GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS (2) S/ ACCION DE AMPARO” – Expte. Nº 9850

HABLEMOS DE TRES TIPOS DE DERIVAS


Volviendo al tema que me compete, dejo disponible para quien aún no tenga conocimiento de mi trabajo GENERACION DE DERIVAS DE PLAGUICIDAS, que fue publicado en el año 2013 para la Red Universitaria de Ambiente y Salud (http://reduas.com.ar/generacion-de-derivas-de-plaguicidas/). En este trabajo desarrollo que los principios fisicoquímicos en relación a las sustancias agroquímicas, las prácticas de aplicación, y el ambiente generan tres tipos de derivas de plaguicidas en función al momento en que éstas se producen, a saber:
  1. Deriva Primaria. Movimiento de las sustancias arrojadas que escapan de la parcela asperjada tanto en fase líquida (gotas) como en fase gaseosa (revolatilización), al momento de la aplicación;
  2. Deriva Secundaria: Movimiento de las sustancias arrojadas que escapan de la parcela asperjada principalmente en fase gaseosa (revolatilización), hasta 24 horas posterior al momento de la aplicación;
  3. Deriva Terciaria: Movimiento de las sustancias arrojadas que escapan de la parcela asperjada principalmente en fase gaseosa (revolatilización, polvillo ambiente, efecto saltamontes, otros), hasta un año o más posterior a la aplicación.
La complejidad de fenómenos que producen una deriva es tal, que involucra la interacción entre la fisicoquímica de las moléculas y sustancias pulverizadas, los factores tecnológicos de la aplicación (tamaño y tipo de pico de pulverizadora, velocidad de máquina, usos de surfactantes y coadyuvantes, otros), y las variables del medio (variación de la humedad y la temperatura ambiente, variación de velocidad y dirección del viento, variación de radiación solar y presión atmosférica, presencia de reversión térmica, entre otros).
La conjunción de estos factores al momento de la aplicación y posterior a ella, producen el movimiento de los plaguicidas sin posibilidad alguna del control humano sobre la deriva. Algunos estudios, como el reportado por la Comisión Científica Ecuatoriana (2010) realizado por el ing. Pérez para la empresa Syngenta, sugieren que la gota más pequeña arrojada de 3 metros de altura (aplicación aérea) podría recorrer más de 4800 metros en condiciones normales de aplicación (deriva primaria). Este valor surge de una ecuación que simula la deriva primaria en función solo de altura de aplicación, tamaño de gota y velocidad del viento. Aún con las limitaciones de la ecuación mencionada para representar toda la fenomenología que produce una deriva de plaguicida, es interesante ver que si calculamos el valor de la deriva primaria de la gota más pequeña de una aplicación terrestre con esta ecuación, los valores se acercan a 1500 metros. Aún si consideramos valores más conservadores de las distancias de las derivas de plaguicidas, como demuestra en su trabajo el Ingeniero Leiva para INTA Pergamino en 2010, demuestra que las distancias de una deriva de aplicación terrestre podrían aumentar hasta 5 veces en condiciones de reversión térmica. Recordemos que la reversión térmica es un fenómeno de estabilidad de la capa de aire atmosférico que está en contacto con el suelo (primeros 5 a 10 metros), por lo cual las sustancias que poseen la misma densidad que el aire no pueden ascender ni descender hasta que dicho fenómeno no acaba, sobrevolando a ras del suelo. Este fenómeno ocurre la mayoría de días al año, en dos franjas horarias: antes de la salida del sol, y posterior a su puesta.
En este trabajo, desarrollo (soportado por una abultada bibliografía) que las derivas, en tanto movimiento de las sustancias fuera de la parcela asperjada, resulta de una compleja relación de variables fisicoquímicas aportadas por el clima durante y posterior a la aplicación, la naturaleza de los plaguicidas, y las prácticas y tecnologías de aplicación. En este trabajo concluyo que la deriva de una pulverización puede trasladarse hasta una distancia superior a los 4800 metros, que es el máximo que puede recorrer la gota más pequeña de una aplicación aérea en condiciones climáticas óptimas. Lo interesante de estos aportes, es reconocer que una cuota parte (en algunos casos pudiendo llegar al 90%) de los plaguicidas escapan de las parcelas asperjadas en instancias posteriores al trabajo de los operarios de la aplicación, lo que deja sin efecto a la buena intención o práctica de los mismos. En resumen, la deriva puede generarse posterior a la aplicación del plaguicida, luego que la máquina aplicadora se ha retirado de la parcela, solo por acción de variables atmosféricas sobre las gotas asperjadas, ocasionando con esto derivas secundarias. Las condiciones que generan estas derivas secundarias, son combinaciones de variables climáticas comunes en épocas estivales (la época de mayores labores de aplicación), como temperatura ambiente superior a los 25ºC, vientos o brisas sobre la parcela, humedad relativa ambiente menor al 60%, radiación solar alta, y reversión térmica.

Para graficar las probabilidades de estos eventos presentamos el gráfico publicado por la Ing. Agr. Susana Hang, para la revista del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Pcia. De Córdoba, en Octubre de 2010. En el artículo, Hang explica "en el caso particular de los herbicidas está demostrado que la eficiencia de uso es inferior al 20%, vale decir que buena parte del producto no cumple la función específica aún cuando la aplicación se realice adecuadamente". Luego en cuadro siguiente en la publicación aclara que el resto de ese 20%, puede volatilizar (entre el 0-90%), ser absorbido por el suelo (1-10%), lixiviar (1-5%), o ser arrastrado por erosión (0-5%).

Gráfico Ing. Agr. Susana Hang, revista del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Pcia. De Córdoba, Octubre de 2010
Principales formas en que un agroquímico puede convertirse en contaminante del ambiente

(Martini, P. 2008). Tomado de Hang (2010)

Cabe aclarar que el movimiento del plaguicida puede darse por el movimiento de las gotas asperjadas, pero mayor aún por el paso a fase gaseosa del mismo (volatilización). Cuando el movimiento es de las gotas asperjadas, puede tornarse visible y lineal, es decir presentarse como el movimiento de una estela nebulizada en una dirección, coincidente con la dirección del aire (viento o brisa). Pero cuando se produce la volatilización del producto, la deriva del mismo se torna un fenómeno invisible al ojo humano, pudiendo darse en forma no-lineal (en múltiples direcciones), ya que la sustancia en fase gaseosa se diluye en el aire y se mueve con este en direcciones tanto horizontales como verticales, llegando a distancias tan lejanas como diversas. Este fenómeno puede progresar en formación de neblinas (nucleación y posterior nebulización, formación de microgotas), fenómeno que suele generarse antes de la salida del sol, moviendo el agroquímico a distancias que superan los 10km. La volatilización del plaguicida, al momento de la aplicación (reducción del tamaño de la gota por evaporación) o posterior a la misma (deriva secundaria) es la causa de que los plaguicidas se hallen luego en aguas de lluvia, en aire ambiente, en el material particulado del aire, y en cauces superficiales de ríos, entre otros. Como lo cito en mi trabajo, el científico norteamericano Jacob en su libro Introduction Atmospheric Chemistry, induce que un contaminante vertido a la atmósfera podría viajar entre dos puntos opuestos del planeta en 15 días, lo que equivaldría a decir que un agroquímico arrojado en cualquier lugar de la provincia de Entre Ríos (Sudamérica) podría llegar a Australia en 2 semanas. Esta imagen pareciera exagerada, mas, fue constatada a fin de año pasado, cuando los habitantes de nuestro país se vieron expuestos a los humos y olores generados por los incendios en territorio australiano. Para cerrar el paralelismo, debemos decir que las moléculas que forman los olores dentro del humo son de la misma familia química que los agroquímicos, es decir, sustancias orgánicas que poseen entre 10 y 30 átomos de Carbono, Oxigeno, Hidrógeno, Nitrógeno, Halógenos, entre otros, y esto les confiere comportamiento similar para derivar en el aire.
Una idea gráfica del movimiento de los agroquímicos en el aire luego de la aplicación, se observa en la siguiente imagen, que formó parte de una prueba técnica en el icónico Juicio de Barrio Ituzaingó Anexo, realizado en la Ciudad de Córdoba en agosto de 2012, del que fui testigo técnico. La misma es el resultado de una simulación realizada para cuantificar el porcentaje de agroquímico que podría dispersar alrededor del punto de aplicación, por deriva secundaria una hora después de la pulverización, con variables climática reales.
Los colores de las nubes representan los valores en términos de probabilidades de hallar la sustancia pulverizada (para este caso Glifosato) en cercanía a la parcela asperjada, 1 hora después de la aplicación. Se observa cómo la nube que representa el 17% del producto llega a distancias que superan los 1200 metros. Es de esperar que si esta simulación se dejara correr más horas esta nube aumentaría sus dimensiones en función con la dirección del viento predominante.

Tal vez si solo apelásemos al sentido común, para entender qué es una deriva secundaria y cómo se genera, podemos proponer a cualquier persona que intente visibilizar un campo asperjado al retirarse la máquina aplicadora. La imagen que le proponemos se acercará en mayor o menor medida a la de un espacio rociado con microgotas, semejante a lo que resultaría si asperjásemos nuestro jardín con agua y un rociador multiuso.  
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Figura 4. Simulación de dispersión de herbicida post-siembra sobre Barrio Ituzaingó Anexo, Córdoba Capital, desarrollado con software HYSPLIT (Bonaparte, 2012)

Recordemos que las aplicaciones de plaguicidas son un caldo, mezcla de agua con principios activos de agroquímicos, surfactantes y coadyuvantes. Estas últimas son sustancias que sumadas al caldo, promueven propiedades del mismo con el fin de mejorar el tamaño y la estabilidad de la gota, y hacer más eficiente la mezcla para su función de afectar a las hierbas o microorganismos que deben matar. Apelamos a esta imagen, para poder entender que a las horas de esta escena, por acción del clima (aumento de la radiación solar, aumento de la temperatura y disminución de la humedad ambiente, disminución de la presión atmosférica, generación de vientos o brisas, entre otros) la totalidad de estas gotas volatilizan, es decir, pasan a fase gaseosa. Este fenómeno es independiente de cualquier intención humana, de cualquier práctica agrícola por más buena que quiera proponerse. Simplemente porque es solo función de la fisicoquímica del caldo asperjado y el clima, y se produce en un momento en que los seres humanos no podemos intervenir. Sumemos a esto que la mayoría de las aplicaciones se realizan en temporada estival, cuando todas las variables climáticas que favorecen esta deriva secundaria (volatilización, pase a fase gaseosa), están potenciadas. Nuevamente, este fenómeno está detallado en mi trabajo, donde se explica cómo esta volatilización, cuando el clima nocturno enfría el aire, promueve una nebulización que deja a los agroquímicos sobrevolando a ras del suelo en una nube líquida-gaseosa, la que, afectada por la reversión térmica, puede estabilizarse y moverse a distancias que superan los 10 kilómetros. 
Así, los estudios de derivas y contaminantes en aire atmosférico orientan que las zonas de resguardo ambiental de toda normativa que busque minimizar el impacto de las derivas de plaguicidas sobre poblaciones o ecosistemas sensibles, debe avanzar en prohibiciones que superen los 1000 metros para aplicaciones terrestres y 2000 metros para aplicaciones aéreas, cualquiera sea la categoría toxicológica de las sustancias asperjadas.  


ESTUDIOS DE DERIVAS DEL MAGyP e INTA OLIVEROS


Como fue desarrollado sobre base bibliográfica, la deriva de agroquímicos es incontrolable, y orienta la toma de decisiones en creación de zonas de amortiguamiento superiores a los 1000 metros de poblaciones.
Pero desde el año 2012, se vienen publicando, o promoviendo, estudios que intentan dar valores de derivas menores a los 100 metros, a saber. Aquí desarrollaré dos de ellas, que son las que introduje más arriba:
    1. Documento denominado “Pautas sobre Aplicación de productos fitosanitarios en áreas periurbanas”, realizado por el MAGyP de Nación y otros (2012);
    2. Evaluación de la exoderiva con aplicación terrestre. Massaro, R.A.1; Ettienot, A.2; y Piazza, A.3
Ing. Agr. Profesional de INTA Oliveros, Santa Fe; 2. Ing. Agr. Asesor Externo de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes de la Rep. Argentina (CASAFE); 3. Ing. Agr. Docente de Ciencias Agrarias de la Universidad Argentina de la Empresa.
Ambos trabajos están basadas en 2 metodologías de determinación de derivas que podrían resumirse como:
  1. Medición de deriva con tarjetas hidrosensibles;
  2. Medición de deriva con Cobre sobre placas de Petri.


A. Medición de deriva con tarjetas hidrosensibles


Esta técnica puede resumirse como una técnica visual cualitativa para detectar gotas sobre una línea de distancia al punto asperjado. La experiencia consta de simular una aplicación de plaguicidas, reemplazando a esta sustancia por agua, en condiciones climáticas específicas (las recomendadas por las Buenas Prácticas Agrícolas), y detectando la deriva por el impacto de las gotas en tarjetas hidrosensibles a distancias variables. Las tarjetas hidrosensibles son elementos que poseen una sustancia que se colorea al contacto con agua.
De esta forma, se intenta medir la distancia de la deriva del agua asperjada por el efecto de coloración de la tarjeta.
La falencia de esta técnica para representar el fenómeno real de derivas de agroquímicos tiene 2 puntos concretos:
  1. el primero es el de semejar el movimiento de las gotas de agua con el de gotas de plaguicidas,
  2. y el segundo es considerar la deriva como un fenómeno de impacto visible.
Para echar luz sobre el primer punto, debemos decir que la naturaleza química de las moléculas de plaguicidas les confiere un comportamiento muy distinto a las de agua. Si bien una pulverización a campo está diluida en agua, la deriva de los plaguicidas por volatilización, que en algunos casos representa el 90% del fenómeno de derivas no puede evaluarse por esta técnica.
Acerca del segundo punto, esta técnica solo detecta una cuota parte de una deriva de agua visible al ojo humano. Con el mismo fundamento que el párrafo anterior, la mayor parte de las derivas de plaguicidas se da por el movimiento en fase gaseosa de los caldos asperjados, lo que no puede ser detectado al ojo humano.
Por ambos fundamentos, esta técnica no es representativa del fenómeno total de deriva de plaguicidas, y sus resultados son falentes para cuantificar derivas de plaguicidas, resultan tendenciosos en el interés de promover el uso y comercialización de plaguicidas, y restringir el avance de normativas que protejan las poblaciones cercanas a los campos asperjados, y minimicen la contaminación ambiental por deriva de plaguicidas.
Los plaguicidas tienen un comportamiento muy distinto al agua

B. Medición de deriva con COBRE sobre placas de Petri.

Esta técnica se describe como la simulación de aplicación de plaguicidas, donde se asperja con una solución de Sulfato de Cobre, y se recoge la sustancia derivada en Cajas de Petri a diferentes distancias, que luego son cuantificadas en laboratorio por la medición del cobre metálico mediante Espectrofotometría de Absorción Atómica.
Al igual que la técnica anterior (tarjetas hidrosensibles), esta técnica es falente para representar el fenómeno de deriva de plaguicidas, principalmente por la diferencia tácita entre la naturaleza fisicoquímica del Cobre metálico y la familia de los plaguicidas. Para arrojar luz sobre esta diferencia, debemos decir que los plaguicidas forman parte de la llamada “química orgánica”, y el cobre metálico de la “química inorgánica”. Ahondando más en estas diferencias, debemos decir que los plaguicidas son una familia de moléculas (en algunos casos neutras y en otros con cargas permanentes –sales-) formadas en su mayoría por un número de entre 15 a 30 partículas (principalmente átomos de Carbono, Nitrógeno, Hidrógeno, Oxígeno, Azufre, Fosforo, Halógenos, otros), que tienen mayor afinidad con matrices oleosas, y una fuerte tendencia a volatilizar en aire.
Por su parte, el cobre metálico (Cu+2) es una única partícula con carga neta positiva, parte de una sal para este caso, que tiene total afinidad con matrices acuosas, y casi nula tendencia a volatilizar en aire.
Podríamos ahondar aún más en las diferencias fisicoquímicas entre los plaguicidas y el cobre metálico, puesto que poseen una distancia química abismal, pero solo con las mencionadas ya es tajante para afirmar que el ensayo con Cobre metálico, aun siendo una técnica cuantitativa, no representa el fenómeno de deriva de plaguicidas en su totalidad. Cuanto mucho este ensayo podría sugerir la deriva primaria de la fracción de fase líquida de la aplicación (gotas ensayadas), pero nada puede orientar en dimensionar la deriva primaria por volatilización de plaguicidas, ni las derivas secundarias y terciarias, que suelen representar las de las de mayor impacto y daño sobre las poblaciones afectadas.  


CONCLUSIÓN

Los fundamentos por el MAGyP e INTA Oliveros (entre otros) utilizados para sugerir distancias de derivas menores a los 100m -estudios de derivas basados en tarjetas hidrosensibles y cobre metálico- resultan no representativos del fenómeno total de derivas de plaguicidas. La problemática de las aplicaciones de plaguicidas es más compleja aún que lo simulado en los estudios de derivas presentados, puesto que existe un factor sinérgico de afectación sobre las poblaciones expuestas y el ambiente en general, cuando se tienen en cuenta todas las aplicaciones simultáneas de las distintas parcelas que puedan cubrir un área de kilómetros a la redonda.
Cada día surgen nuevos estudios y pruebas que demuestran que las derivas de plaguicidas son incontrolables. Por esto debo decir que las distancias de prohibición de aplicación de agroquímicos establecidas por el fallo de la causa original, correspondiendo a 1000m y 3000m para aplicaciones terrestres y aéreas respectivamente, si bien son un paliativo a la problemática y un punto de partida para medidas futuras de mayor efecto, tampoco garantizará la nula probabilidad de que derivas de campos distantes lleguen a las escuelas rurales. En esto es clara la evidencia científica que orienta que distancias que superen los 1000 metros de prohibición de aplicaciones de plaguicidas a cercanías a poblaciones1, tienen un efecto positivo en la salud de las mismas.
Ante la gran incertidumbre, y sabiendo que estamos frente a sustancias químicas de alta peligrosidad; siempre debemos apuntar a lograr franjas de protección cada vez mayores, pero principalmente trabajar en una urgente transformación productiva, con reemplazos de insumos. En nuestro país son abundantes las opciones de producción sin agroquímicos, enmarcadas en técnicas de Agroecología, Biodinámica, Permacultura, Agricultura Regenerativa, entre otras. Estas opciones vienen demostrando experiencias de gran estabilidad económica con indicadores de mejoramiento en la calidad de los suelos y los ecosistemas, que las hacen tan o más viables que las prácticas agrícolas basadas en plaguicidas, e incomparables en términos sanitarios, ambientales, y culturales.
Las derivas de plaguicidas son incontrolables
Gracias a estas experiencias, podemos afirmar que el avance en legislaciones que alejen las sustancias tóxicas de las poblaciones y los ecosistemas sensibles, además de garantizar el derecho constitucional a un ambiente sano, apto y equilibrado (Art. 41 CN), lejos de “prohibir” la actividad productiva, son excelentes promotoras de cambios necesarios en los modelos agrícolas hacia prácticas más sustentables.

Ing. Qco. Marcos Tomasoni

1  Entre muchos trabajos y experiencias que demuestran que el alejamiento de las aplicaciones tiene efectos positivos en la salud de las poblaciones, cito como ejemplo los trabajos de genotoxicidad que realiza el equipo que encabeza la Dra. Delia Aiassa, en la Universidad Nacional de Río Cuarto.




2) Presentación del Ingeniero Tomasoni sobre derivas de agroquímicos en la Cámara de Diputados de Entre Ríos, en el Ciclo de Socialización de Saberes, "Hacia un nuevo modelo de producción de alimentos", 20 de marzo de 2018.




1 comentario:

  1. Tenemos que darnos un plazo de 4 a 8 años maximo para eliminar los agroquimicos de toda la produccion de alimentos. Hay universidades, Centros de ciencia en todo el mundo y sobretod la NECESIDAD de loa mayoria de los habitantes del planeta. Incluido animales y plantas.

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NO HAY FUMIGACION CONTROLABLE

NO HAY FUMIGACION CONTROLABLE
CRITICA A LOS ESTUDIOS DE DERIVAS DE INTA E INTI

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